domingo, 20 de mayo de 2012

Niña mujer



Llega un momento en la vida en que uno para a pensar donde está, en medio de toda esta locura de vida universitaria muchas veces no nos damos cuenta de la velocidad con que pasa el tiempo.
Hoy, después de varias semanas, pude parar y reflexionar; a veces está bueno acostarse, mirar el techo y pasar un rato pensando... es en esos momentos donde salen a luz nuestros más ocultos y temerosos sentimientos.
Y entonces me pregunto, ¿será que estoy haciendo las cosas bien? ¿será que ésto es lo que realmente quiero? ¿valdrá la pena tanto esfuerzo?
Por momentos pienso que aún no he madurado lo suficiente como para enfrentarme a esta situación, muchas veces me encuentro deseando un mimo de mi mami o simplemente con ganas de estar en mi rincón, aquel rincón donde solía acostarme a leer o escribir, esas buenas costumbres que han tenido que ubicarse en un segundo plano por falta de tiempo, falta de silencio, de paz, falta de encontrarme conmigo misma... Muchas veces las lágrimas caen sin ningún porqué.
Soy una estudiante universitaria, eso implica llevar en mi espalda una mochila cargada no sólo de libros, sino que también de responsabilidades, de sueños e ilusiones, de esperanzas por un futuro mejor... pero en cambio cuando estoy ahí sentada luchando por hacer ese sueño realidad, me noto divagando, mi mente y mi cuerpo no siguen el mismo ritmo, la señora motivación parece haber desaparecido. Serán síntomas normales de este cambio tan esperado por mi, pero tan difícil de acostumbrarme a el.
Mi Rivera hermosa, te hecho mucho de menos, espero ansiosa el día en que pueda volver.
Y ésta soy yo hoy, llena de ilusiones y coraje, en esta ciudad repleta de un mundo al cuál yo no estaba adaptada, así soy, esta niña mujer... tratando de hacer mi sueño realidad.


No hay comentarios:

Publicar un comentario