martes, 4 de octubre de 2011

Porque cuando allí te vi supe que eras tu, era yo, era aquél lugar, aquél día, aquel instante.
Todo era tan raramente perfecto, que no pude al menos disimular mi nerviosa sonrisa pícara.
Y que decir de aquella rambla? Por favor! Qué tarde pasamos! No puedo olvidar el sonido del agua chocando a las piedras, aquellas personas que parecían estar actuando en esta nuestra "novela"; cada viaje en ómnibus, hasta los lugares más tontos se volvían impresionantemente románticos a tu lado.
No puedo contener mi risa cuando recuerdo tu reacción al ver a mi tía, enseguida me soltaste y muy vergonzoso bajaste la cabeza, sin saber que hacer. Y qué decir del día que viste a mi primo? Sos tan divino mi amor...
Te confieso que toda esa noche luego de nuestra primera tarde juntos (te confieso también que pensé serían muchas más) no pude dejar de pensar en ti.
Me enamoraste, me enloqueciste y ... como todos los hombres (ya debería haber aprendido la lección) me dejaste tirada ... 

Fin (porque tu lo quisiste así)


Diario de una loca adolescente ...  Paam  :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario