viernes, 4 de febrero de 2011

Libertad

Como un pájaro sin alas me siento, un pájaro que no puede volar, no sabe volar tal vez. Tu me miras serio, no se por qué lo haces, no se por qué actúas de esa manera, frente a mi que estoy regalándote todo mi cariño.
Una leve lluvia caía sobre la ciudad, haciendo humedecer la tierra, mientras yo, como una loca enamorada me preparaba rápidamente para ir a verte.
Las nubes se movían ágilmente, negras, muy negras... las estrellas, estrellas? no existían estrellas en ese cielo tan gris y opaco. Una noche bastante triste y solitaria.
Y así arranque hacía donde nos encontraríamos, pensé que ansioso me esperabas, pero... para mi sorpresa, no era así. Creo que ni siquiera pensabas verme, no se... por momento dudo si fue bueno todo mi esfuerzo, pienso... Mejor no, mejor no pensarlo.
Un triste pajarito pasa frente a mi, mostrándome cuan bella es la libertad, y yo.. parecía no tenerla, estaba amarrada a ti, presa, sofocada me tenías.
Ni una palabra salía de nuestras bocas, sólo marcaba presencia el viento, el viento de una lluvia próxima. Entre nosotros, un incomodo y extraño silencio. No me gustan de ese tipo, y mucho menos contigo, tampoco me mirabas a la cara, parecías no tener reacción, el hecho de estar allí contigo no te alteraba en nada, ni siquiera notabas mi presencia. Miraba el reloj, las agujas apenas se movían y dentro de mi una angustia interminable, una impotencia horrenda.
Cuándo pensaba que nada podía estar peor empiezas a pelear, notaba en tus ojos una frialdad incomparable, un odio, unos celos extremos, parecías estar enfermo, enfermo de tantos celos.
¿Que ahora no puedo hablar con mis amigos? ¿Que ahora no puedo salir? ¿Que ahora no puedo hacer nada?
En silencio, mirando a ese cielo gris, recordaba a ese pajarito, que envidia de ese pajarito con tanta libertad, pero...¿Quién sos tu para decirme lo que debo y no debo hacer? Las cosas no son así.
Decidí en ese momento dejarte en paz, ya que no valía la pena estar discutiendo, nada se iba a resolver. Lentamente inicié el camino de regreso a casa, miles de ideas, pensamientos, frustraciones rondaban mi mente, me preguntaba el por qué de todo eso, no obtuve ninguna respuesta.
Valdrá la pena continuar? Yo tampoco lo sé, esta vida nos toma de sorpresa, esta vida parece no tener frenos... esta vida en algún momento me dará un final feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario